Luego de tren y metro, arrivamos a lo de Rafa. Un muy bonito apartamento ubicado frente al Canal de L'Ourcq, a 2 cuadras de la estación Laumiére de la línea 5.
El día se presentaba magnífico. Armamos el pic-nic con birrita, luego matecitos. Esto es lo que más me gusta de ese lugar: todas las tardes, a eso de las 5, la juventud -y los grandes tb- comienzan a llegar, despliegan manteles y derraman vino, cerveza, quesos varios, y todo lo que sirva para la picada-cena.
Muy buena atmósfera. Otros aprovechan para jugar al "pétanque", lo que serían nuestras bochas. Lo loco es que, a diferencia de allá, lo juegan tb los jóvenes. Ahí nomás hay juegos para los niños, y una mesa de concreto de... ping-pong! fascinante!
Justo en la esquina está el único bar de la cuadra, que cuando los mercados cierran (21.30 aprox), todos paran allí para recargar combustible.
Pero tb habitan otras personas: los deportistas -muchos en París!- dicen presente, y los bicivoladores, que van y vienen tocando bocina por su senda.
Se huele humo raro, hay libertad en la Quai de la Loire.
Que dure.
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