Llegar a París presupone visitar sus conocidas atracciones. Repasemos un poco cuáles son:
- Montmartre: allí donde en sus escaleras se filmó "Amélie", el cerrito nos deposita en la Catedral de Sacre-Coeur. Linda vista de la ciudad, y miles de turistas recogen esa instantánea, quizás para siempre, quizás no. El barrio es bonito, con cafés, barcitos. Algo q se ve siempre: las sillas apuntando hacia la calle. Historias de todo tipo lo rodean. A la noche, las escalinatas de la iglesia se llenan de mugre.
- La Torre Eiffel: referencia casi permanente de la ciudad, este monstruo de hierro se erige frente a un parque divino. Miles de turistas -otra vez- hacen fila para subir y captar más instantáneas. Por supuesto lo deseché de inmediato.
- Les Invalides: allí descansan los restos de Napoleón, y con él, las almas de sus víctimas.
- Arco del Triunfo: nada para decir. Solo que está ubicado sobre la Avenue Champs-Élysées, muy cerquita de la casa de gobierno, las embajadas británicas y estadounidense. Algo qué ver?
- Museos: ver capítulo aparte.
- Catedral de Notre-Dame: imponente por donde se la mire. Entrar en ella presupone varias cosas. No, Quasimodo no está. Hay un cura dando misa, rodeado de flashes incesantes como si fuera el Papa, que hasta rompen la armonía de la celebración. Los vitreaux son magníficos. Las imágenes, bellísimas. El lucro, incesante.
- Sorbonne: un edificio notable, en un lugar histórico de París. Allí ocurrieron las manifestaciones de mayo del '68, y muy cerquita vivieron Cortázar y García Márquez, entre otros -barrio latino-.
- St. Germain-des-prés: barrio chic, top, barcitos carolos y la créme de París presente.
Creo que no me olvido nada. Suficiente, no?
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1 comentario:
no seas amargo y subí a la torre ifel. será de dios!
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