jueves, 29 de mayo de 2008

I want to ride my bicycle

El martes salimos a dar unas vueltas por la ciudad. Arrancamos con una leve llovizna, y paramos en el mercado central. Puestitos de todo tipo. Bueh, un mercado.

Tymon me hizo degustar un pescado crudo, mientras filmaba la preparación -se ve abajo-. Luego ingresamos a unos departamentos con forma de cubos. Loquísimos. Increíble la disposición de las cosas, muy amplios.

Cachamos las bicis y seguimos el derrotero. Esta vez hacia el bar donde trabaja mi amigo. 3 pm, 2 cervecitas y seguimos. Cruzamos un puente, y llegamos al Hotel New York, allí donde se alojaban los turistas que venían de Norteamérica cuando Rotterdam era un super puerto -lo sigue siendo, creo que tercero en importancia en el mundo-.

Mates, humo, comida china con Samanta (novia inglesa de Tymon) y arrancamos la joda! pasamos por 3 bares, tomamos y tomamos hasta decir basta! un martes, 3.30 am y mucha gente en la calle. Impensado rock holandés!

Ups, me tengo que ir a Delft a ver la flia de Tymon. la sigo después.

Asadito en el Parque con lo' pibeee

Desde el 11 de Couwalstraat, en Rotterdam, veo la lluvia caer. El tiempo está horrible desde hace días. Pero ayer miercoles, el sol salió un rato por la tarde y hacia el parque nos fuimos.

Pasamos por el super con Tymonius y compramos de todo: patys, carne, salchichas, verdura, jugo, vino, etc etc. Todos los condimentos para el asadito. Tymon convocó a su gente pa degustar unas carninhas.

A eso de las 18.30, mate en mano, comenzamos la ceremonia. Acá venden unas parrillitas móviles, con la bolsita de carbón dentro. una vez q terminás, las tirás a la basura y pronto. Pusimos las dos, y tomé el comando de la carne.

La gente iba cayendo. Todos traían algo. Nadie vino a "picar". La comida y la bebida abundaba. Así que mientras el sol caía y nos deleitaba como un buen cuadro, nos dedicábamos a reírnos y pasarla bien.

Tymon me presentaba una y otra vez, los amigos y amigas muy macanudos todos, charlando del mundo. Un par de locos de Surinam, la guyana holandesa.

Se fue el sol, también la gente y "todos contentos", como el restaurante chino del Bajo Belgrano.

Fue uno de los momentos más lindos e impensados del viaje. Asadito en Rotterdam, con gente desconocida, todos agradeciendo por cocinar. Que se repita.

lunes, 26 de mayo de 2008

Foto y video





Subo alguna fotito de mi excursión en Amsterdam. Video también.

Creo que es una ciudad para disfrutar con amigos y con sol. Ayer y hoy llovió así que no pude alquilar ni bici ni dar una vueltita por el canal.

Ayer extrañé al Rejunte. Venir acá es como tener otro viaje de egresados jajajaaj.

Me dijeron que el museo de Ana Frank no valía la pena, así que lo dejamos.

Acá está lleno de restaurantes de todo tipo: argentinos en su mayoría. Una empanada de carne, atención, costaba 4,50 euros. Naaaaaaaaaaaaaaaaa!!! hay también italianos, griegos, indios, mexicanos, un brasilero y los infaltables shoarma y falafel.

La verdad q comer en Europa es complicado! siempre porquerías, salvo cuando estoy en casas. Por supuesto que el top 1 se lo lleva la casa de Agathe hahaa.

Leíto Giardina, vos estarías chocho: hay miles de puestos q venden papas fritas artesanales!

Anoche me vi un recital aquí nomás. Era en una plaza. La banda parecía Metallica, pero hacían covers de los '80 medio heavy metal! y después un DJ q parecía Matías Martin, pasando todas músicas bailables. La gente disfrutaba a pleno. Muy bueno! olvidé la cámara pa registrar el momento.

Parto para Rotterdam, a encontrarme con Tymon. Me pone muy feliz. El viaje va tomando color...


domingo, 25 de mayo de 2008

Amsterdam

Hasta acá me vine para escapar un poco de mi confusión, luego de un nuevo rechazo inglés.

Me tomé el bondi desde París, y después de 8 horas, arribé a Ámsterdam. El sol brillaba. La gente inundaba las calles, al igual que los tranvías, las bicicletas –hay millones- y los autos.

Llegué sin reservar alojamiento. Grave error: para venir a esta ciudad un sábado, reserven antes! Luego de patear y patear, me aferré a la última oportunidad antes de partir hacia la estación de tren a sufrir: q se caigan las reservas.

Así fue como la recepcionista del Henri Binker –así se llama el hostel- nos bancó a mí y Jacob, un australiano buena onda que estaba pateando la calle junto a mí.

Me tocó un cuarto con 5 checos. Buena onda. Luego de un bañito salí a ver qué pasaba. La la la… un infierno allí afuera. Gente de acá para allá, todos tomando o fumando. Los coffee shops proveen de sustancias LEGALES en esta tierra.

Los ingleses –abrumadora mayoría- y todos pasamos por la Zona Roja, a ver las chicas en las vidrieras. Es muy divertido, realmente. Siguió la recorrida por un par de bares y a la cucha, día agotador.

La ciudad es muy bella, pero como bien dije, venir un fin de semana presupone ver muchísima gente en la calle.

Hoy está horrible, es domingo y 25 de mayo. Por eso me dediqué a hacer el blog. Mi mate me acompaña a todos lados. Me faltan las tortas fritas.

Y Mavon.

Agathe

Qué más que todo lo que le dije en persona puedo agregar?

Agathe atrapa. No porque sea una diosa. Es de esas mujeres “mujeres”, coqueta, muy femenina, anda con su maquillaje de acá para allá. Se viste y huele bien. Cocina bárbaro –cualidad heredada de sus padres, Philippe y Genevieve- y le encanta comer bien.

A la vista es muy atractiva, créanme. Esa pose de femme fatal la distingue. Y eso que la conocí en una faceta “mochilera”, ya que viajamos juntos el año pasado en Perú y Bolivia. Acá la veo en su esencia: chica responsable, trabajadora y simpática. Tiene todo para ser la candidata ideal.

Pero ella no quiere. Huye. Está buscando su camino, no se apura. Mientras, se divierte, vaya uno a saber con quién…

Rafa

A Rafa la conocí hace 3 años, cuando trabajaba en el Portal del Sur. Noches de insomnio la hacían ir hasta el hostel, para hacerme compañía cuando trabajaba a la noche. A partir de allí nos mantuvimos en contacto, y sabíamos que nos reencontraríamos en algún momento. Pudo ser en Río, en Bolivia y Buenos Aires, pero no sucedió.

Hasta París me vine para verla. De familia acomodada –viven en la Barra da Tijuca, “el” barrio más pudiente de Río-, ella intenta escapar al mundanismo. Vive entre su comunismo y el mantenimiento de los padres. Se las arregla muy bien. Alumna bastante aplicada.

La verdad, le debo mucho. Me acompañó a recorrer la ciudad entera, fuimos de copas, a cenar con sus amigas, a tomar cervecita enfrente y charlas interminables sobre este mundo. Bancó mi retorno después del rechazo que me propinaron los ingleses.

Me bancó –y banca- en su apartamento, que en realidad es propiedad de Manú, un francés de lo más macanudo y misterioso.

A ella, todas las gracias.

Metro en París

Andar en el Metro en París tiene ventajas y desventajas.

Uno puede atravesar toda la ciudad pagando 1,50 euros –comprando 10 boletos juntos pasa a costar 1,10-. Pasa en horario, se viaja rápido y cómodo, y funciona hasta las 2 am, hora en la que muchos regresan a casa por ese motivo.

Desventajas? Huele muy pero muy mal.

Museos

Los museos quizás sean lo más atractivo de París. En general, no soy muy amigo de visitarlos. No sé mucho de arte, en todas sus expresiones: pinturas, estatuas, exposiciones. Y menos amigo soy de sustraer lo ajeno...

Centre Pompidou: estructura super moderna. De afuera no tiene la apariencia de lo que realmente es. Adentro hay cines, una biblioteca increíble, centro multimedia y exposiciones de arte.

Los tickets se pueden comprar para ciertos sectores, o para todas juntas. Con Luigi y Rafa compramos el boleto para el centro de arte moderno.

Muy prolijas y bien cuidadas, las obras se exhiben allí por el quinto piso. Nos tocó ver la expo permanente de Louise Borguoise, muy loca. Demanda mucho tiempo visitar todo, realmente. Pero es altamente recomendable.

Después de 2 horas nos cansamos y bajamos a la explanada a tomar mate, con paninis y crepes de nutella y banana, ja.


Musée d’Orsay: me tocó ir un martes, día en que era el único museo abierto en la ciudad. Entre otras obras, aquí se encuentran frescos de Monet, Van Gogh, Gauguin y otros pintores famosos del Impresionismo.

Impresionismo me dio ver la cantidad de cámaras fotográficas retratando los retratos. Sí, aquí la gente paga para sacarse una foto con su cuadro preferido. Será tarea de ellos verlas plácidamente en su hotel.

Realmente es fastidioso convivir con los grupos de turistas. Hay de todos los colores: japoneses, chinos, yankees y los que vamos solos.

Amigo, ármese de paciencia: París, con 6 millones de turistas anuales, en la ciudad más visitada del mundo.


Louvre: gigantesco por donde se lo mire. Se necesita una vida para conocerlo de pe a pa. Elegimos las pinturas italianas, las esculturas griegas y los jeroglíficos, momias y otros elementos egipcios. Ningún francés, vio?

El cuadrito de “La Gioconda” posa, una y otra vez, ante las cámaras de los turistas ávidos de coleccionar fotos. Mirarlo detenidamente, apreciarlo, quedará para otra visita. Tengo la sensación de que en cualquier momento, La Gioconda saldrá del cuadro para firmar autógrafos y dar una conferencia, explicando qué carajo hace allí.


Me quedé con ganas de ir al Museo Rodin -estaba cerrado-, donde se puede ver en exposición la vida de Camille Claudel, hermana del poeta, dramaturgo y diplomático francés Paul Claudel, y amante de Auguste Rodin, autor de “Las puertas del Infierno”. Viviría encerrada en un manicomio 30 años, del cual nunca salió. Su obra fue rescatada algunos años después.

París, circuito turístico

Llegar a París presupone visitar sus conocidas atracciones. Repasemos un poco cuáles son:

- Montmartre: allí donde en sus escaleras se filmó "Amélie", el cerrito nos deposita en la Catedral de Sacre-Coeur. Linda vista de la ciudad, y miles de turistas recogen esa instantánea, quizás para siempre, quizás no. El barrio es bonito, con cafés, barcitos. Algo q se ve siempre: las sillas apuntando hacia la calle. Historias de todo tipo lo rodean. A la noche, las escalinatas de la iglesia se llenan de mugre.

- La Torre Eiffel: referencia casi permanente de la ciudad, este monstruo de hierro se erige frente a un parque divino. Miles de turistas -otra vez- hacen fila para subir y captar más instantáneas. Por supuesto lo deseché de inmediato.

- Les Invalides: allí descansan los restos de Napoleón, y con él, las almas de sus víctimas.

- Arco del Triunfo: nada para decir. Solo que está ubicado sobre la Avenue Champs-Élysées, muy cerquita de la casa de gobierno, las embajadas británicas y estadounidense. Algo qué ver?

- Museos: ver capítulo aparte.

- Catedral de Notre-Dame: imponente por donde se la mire. Entrar en ella presupone varias cosas. No, Quasimodo no está. Hay un cura dando misa, rodeado de flashes incesantes como si fuera el Papa, que hasta rompen la armonía de la celebración. Los vitreaux son magníficos. Las imágenes, bellísimas. El lucro, incesante.

- Sorbonne: un edificio notable, en un lugar histórico de París. Allí ocurrieron las manifestaciones de mayo del '68, y muy cerquita vivieron Cortázar y García Márquez, entre otros -barrio latino-.

- St. Germain-des-prés: barrio chic, top, barcitos carolos y la créme de París presente.

Creo que no me olvido nada. Suficiente, no?

Quai de la Loire

Luego de tren y metro, arrivamos a lo de Rafa. Un muy bonito apartamento ubicado frente al Canal de L'Ourcq, a 2 cuadras de la estación Laumiére de la línea 5.

El día se presentaba magnífico. Armamos el pic-nic con birrita, luego matecitos. Esto es lo que más me gusta de ese lugar: todas las tardes, a eso de las 5, la juventud -y los grandes tb- comienzan a llegar, despliegan manteles y derraman vino, cerveza, quesos varios, y todo lo que sirva para la picada-cena.

Muy buena atmósfera. Otros aprovechan para jugar al "pétanque", lo que serían nuestras bochas. Lo loco es que, a diferencia de allá, lo juegan tb los jóvenes. Ahí nomás hay juegos para los niños, y una mesa de concreto de... ping-pong! fascinante!

Justo en la esquina está el único bar de la cuadra, que cuando los mercados cierran (21.30 aprox), todos paran allí para recargar combustible.

Pero tb habitan otras personas: los deportistas -muchos en París!- dicen presente, y los bicivoladores, que van y vienen tocando bocina por su senda.

Se huele humo raro, hay libertad en la Quai de la Loire.

Que dure.

Llegada

Aterricé en Madrid y de inmediato me expuse a la primera sanción: un chofer de bondi interno me alertó q si prendía mi pucho donde estaba parado (entiéndase, 12 horas sin fumar) me podrían cobrar 300 euros de multa. Zafé.

La entrada fue simple y rápida, cosa que no esperaba. Un oficial cara de sueño y no tengo ganas de laburar me selló la entrada. A la mierda con las suspicacias! no le tenía miedo a ello, sí a Londres...

De allí a esperar la conexión a París. No compré nada en el aeropuerto. Recién llegadito se me hizo imposible no convertir la moneda, pero de inmediato lo olvidé.

Partí hacia París. Llegué 10.30 y mientras esperaba las valijas, vi la silueta de Rafaela, mi amiga brasilera, quien me alojaría los primeros días. También iría Agathe, mi amiga francesa, aunque a ella tardé más en encontrarla.

Abrazo con la Rafa, y cuando volvíamos de fumar un cigarrito, apareció la blonda parisina en escena.

Otro efusivo abrazo, y hacia la ciudad nos fuimos.

Cruzando el charco

Una vez más decidí armar el bolso. Esta vez, el destino no era el más barato del "mercado viajero". Pero me mandé igual.

Europa me espera. Veremos qué historias surjen "on the road". La idea es subirlas en este espacio para que todos puedan leerlas. El día de mañana, si les toca venir, pueden repetir lugares y formas, o bien desterrarlas desde el preciso momento en que lean esto.